Ciro
Añez Núñez.
Es
bastante común ver a gente acelerada y colérica transitando por las calles y
avenidas de nuestra ciudad. No muestran vergüenza alguna por pisar con sus
vehículos el paso de cebra, por botar basura por la ventana de sus vehículos y
cuando ni bien cambia de color el semáforo empiezan a tocar las bocinas de sus
vehículos con bastante insistencia y desesperación acompañado de insultos para
avanzar lo más pronto posible y ante el mínimo estimulo, los conductores están
predispuestos a denigrar a la madre del otro y agarrarse a golpes.
Recientemente
ocurrió un hecho trágico relacionado con carreras urbanas de autos y consumo de bebidas
alcohólicas cuyo resultado fue un grave accidente ocasionando varias víctimas adolescentes al
extremo que una de ellas quedó en coma profundo y muerte cerebral.