Concluido
el evento deportivo de la Copa Mundial de la FIFA 2014, donde si bien existió
diversión, habiéndose expandido entre otras
cosas el fenómeno comunicacional denominado la “memecracia” (unidad de
información cultural transmisible de una mente a otra, que en este caso, se
trasmitió humor gráfico a partir de situaciones acontecidas durante el desarrollo
del Mundial basado en la creatividad); sin embargo, no todo fue alegría pues la
FIFA permanentemente acaba siendo la más cuestionada.
En este hermoso deporte, existen quienes con puro
sentimiento futbolero sufren frente a determinadas situaciones ocurridas en los partidos de fútbol o ante las decisiones adoptadas por la FIFA por
considerarlas como totalmente injustas, dudosas o desproporcionadas; y, aunque dicho
sufrimiento sea mayúsculo o generalizado en nada cambia la decisión de la
FIFA. Entonces, para que aquel sentimentalismo no se convierta en un pernicioso
masoquismo, lo correcto es analizar las causas del sufrimiento y darle un buen
término, porque lo contrario implicaría ingresar a un ciclo vicioso intrascendente
de malestares reiterativos.