viernes, 29 de agosto de 2014

Retos futuros para la instrucción.

Ciro Añez Núñez

El avance tecnológico está provocando que pasemos del trabajo manual al trabajo mental, por lo que la competencia dejó de ser local o nacional para convertirse en global, por ejemplo: en el caso de los telefonistas o call center, muchas empresas en el mundo contratan personal que no corresponde al lugar donde ésta tiene su sede sino que dicho personal se encuentra en otros países (Ej.: en la India).  

De allí que en el futuro se demandará una generación de profesionales con determinadas cualidades, de las cuales considero que las siguientes son las más fundamentales:

1.- Poseer habilidades blandas bajo un enfoque conectivista (son aquellos atributos de una persona que le permiten interactuar o comunicarse con otras personas de manera efectiva, lo que generalmente se enfoca al trabajo, a ciertos aspectos de éste, o incluso a la vida diaria): entre ellas se encuentra la inteligencia emocional; la disciplina; saber comunicarse con los demás; saber trabajar en equipo; estar conectados y saber crear su propia red de aprendizaje; tener responsabilidad, compromiso, puntualidad, poseer pensamiento crítico, reflexivo y creativo, mentalidad global, ser investigadores con sana y productiva curiosidad, etc. En todo ello es importante las TIC como herramientas que faciliten la interacción social con una visión global. Las personas en el futuro entenderán que no necesariamente morirán en el lugar donde nacieron, sea porque migraron a otros países por motivos de trabajo, guerras, crisis económicas, convulsiones sociales, aplicación de políticas populistas intervencionistas dictatoriales, restricciones a sus libertades individuales, porque su conocimiento y trabajo es más valorado en otro país, etc. Este fenómeno ya se está experimentando en muchos países, por ejemplo: Venezuela, Palestina, etc.

2.- Conocimiento de idioma extranjero, hábito de selección de la información y de lectura selectiva: Se debe al menos hablar y escribir correctamente en un idioma extranjero de forma fluida, con preferencia el idioma inglés. Los idiomas siempre brindarán una ventaja por la información y el conocimiento que obtendrán. Junto a esta cualidad se encuentra el hábito de examinarlo todo y retener lo bueno (esto es: selección de la información y la importancia de la lectura selectiva).

3.- Adaptarse al cambio y a la formación continua: Las profesiones o las actividades que escojan los hijos deben estar orientadas hacia la tecnología y dado que todo es cambiante nada permanece estático es menester que los profesionales sepan adaptarse de mejor manera a los cambios venideros, por  lo tanto, deben subirse al tren de la innovación y del sistema de formación continua e interdisciplinaria con objetivos concretos. La creatividad en el profesional deberá fluir cada vez más, por ende debe ser capaz de crear su propio trabajo u oficio (Ej.: en el ámbito de la prestación de servicios – debe ser capaz de brindar un mejor servicio de manera más sofisticada -, fabricación de cosas que proporcione mayor utilidad para el prójimo, etc.). La creatividad surge cuando se busca soluciones a los problemas, de allí que la propiedad intelectual será lo más cotizado en el futuro.

4.- Finanzas: saber sobre finanzas personales. No se debe esperar que vengan crisis para darse cuenta la importancia de la economía y las finanzas. Es menester tener visión futura con planificación y esfuerzo presente, no ser proclive al consumo desmedido, al endeudamiento no razonado, evitar tener una mentalidad de asalariado, dejar de realizar gastos no acorde a su propia realidad por simple imitación o por presión social, no saber trabajar en equipo (con su pareja o en familia), no invertir y peor aún confundir entre inversión y gasto, etc.. Todo esto y más, son aspectos básicos útiles en la vida de cualquier persona sea o no profesional. 

En ese contexto, muchos se preguntan: ¿cuáles serían las profesiones del futuro con mayor demanda?. En lo personal, considero que en el futuro todas las profesiones actuales seguirán existiendo pero estarán íntimamente ligadas con la tecnología y las más privilegiadas serán todas las ramas de la ingeniería y la tecnicidad; por lo tanto, es de imperiosa necesidad de que los estudiantes aprendan cada vez más y mejor el uso de la tecnología. Por otro lado, la tendencia será promover carreras novedosas interdisciplinarias, es decir profesiones que se complementan con la tecnología, por ejemplo: ingeniería médica (ingeniero biomédico), diseñador para el desarrollo sostenible, biotecnología, ingeniería en robótica industrial, tecnología educativa, asistente personal de salud que deberá estar familiarizado con los adelantos de la tecnología médica, ingeniero civil (por el aumento en infraestructura), científico de alimento (enfocados especialmente a la agricultura y la ganadería), analista estadístico (clave para la supervivencia de las empresas en el futuro), especialista en seguridad cibernética, programadores de software, entre otras más.

Frente a este escenario, cabe preguntarse: ¿qué rol están cumpliendo actualmente las escuelas, colegios y universidades de cara a esta eventualidad futura?.  

Si tanto se escucha y se habla de bonanza económica en nuestro país, otra pregunta oportuna es ¿cuál es el motivo por el cual no se encuentran debidamente potenciadas las escuelas y los colegios públicos?. Aquel criterio de que todo lo que sea a largo plazo no es políticamente potable debiera extinguirse, pues si deseamos gente productiva y verdaderos agentes de cambio, todo empieza por la educación en el hogar y la instrucción escolar académica.

No es cuestión de colocar computadoras en las aulas si antes no existe una eficiente planificación sobre educación presencial y virtual en beneficio de los estudiantes. Por una parte, los profesores de unidades educativas deberían tener mejores sueldos, estar altamente capacitados y principalmente poseer vocación de servicio; y, los estudiantes escolares por otra, deberían estar inmersos en un efectivo programa de prevención y combate contra el bullying además de capacitarse en el aprendizaje de otros idiomas foráneos y del manejo de herramientas digitales. Todo ello acorde a estándares de calidad, debiendo participar en programas internacionales para la evaluación de estudiantes (Ej.: informe PISA, etc.).

Muchas universidades de nuestro medio están empezando a impulsar la educación a distancia haciendo uso de las nuevas TIC, pero eso no significa que se esté necesariamente aplicando educación virtual.

Existen universidades que usan Moodle únicamente para colgar archivos o textos para que sus estudiantes bajen esa información, lean o repasen dicho material en sus casas, para luego tomarles un examen escrito u oral en la institución, premiando únicamente el aprendizaje por memoria; mientras otras universidades han optado por reducir el rigor académico en búsqueda de la masificación estudiantil por causas económicas dándoles un límite de lectura por semana a los estudiantes, proporcionándoles contenidos mínimos de las asignaturas matando de esta manera la investigación y la creatividad de sus estudiantes.

Estas y otras debilidades más se pueden evidenciar en el sistema universitario, lo cual como docentes no sólo nos debe llamar la atención sino que debiera motivarnos a que se produzcan cambios en nosotros mismos especialmente de mejoramiento cualitativo y a su vez profundizar el aprendizaje rizomático a los estudiantes y promover el desarrollo de habilidades blandas en ellos. Si deseamos exigir determinadas competencias a nuestros estudiantes previamente debemos desarrollarlas en nosotros mismos.

En ese sentido, como perspectiva futura inmediata en la enseñanza debiera exigirse a los estudiantes la puntualidad en las clases presenciales, realizar dinámicas grupales para que realicen trabajos en equipo en búsqueda de soluciones creativas estableciendo plazos perentorios promoviendo a su vez la responsabilidad.

En la plataforma virtual Moodle se debiera plantear a los estudiantes problemas de la vida real haciendo por ejemplo uso de herramientas tecnológicas como los vídeos y motivar a los estudiantes que busquen “soluciones” desde diferentes perspectivas. Los estudiantes pueden buscar información desde distintos ambientes virtuales, crear sus redes de aprendizaje e información, acceder a páginas web especializadas con la orientación del profesor, obteniendo el estudiante la habilidad de conectarse con las fuentes al conocimiento que se requiere.

Así también, los estudiantes pueden bajar un ebook o libros digitales, etc. De esa manera no sólo selecciona información de calidad dentro de la gran polución informativa que existe en la red de internet, sino que además el hecho de que los estudiantes luego sugieran soluciones a los problemas planteados, están logrando pasar de consumidores a productores de conocimiento.


Cabe advertir que esta dinámica no acaba solo con eso, sino que luego se debiera promover los debates plenarios mediante foros virtuales, desarrollo de wiki, uso de camtasia studio, slideshare, redes sociales, CMS (Content Management System), lector de RSS, marcadores sociales, edición multimedia, publicar 2.0, FTP gratuitos, disco virtual, streaming, etc. y cualquier otra nueva herramienta digital destinada al aprendizaje. Todo ello con la firme convicción de que los estudiantes logren desarrollar competencias tecnológicas en el uso y apropiación de las TIC que garanticen su desarrollo individual y colectivo en términos de colaboración con otros compañeros y profesores.